Game over

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No es oficial ni mucho menos, pero el milagro comienza a ser mucho más que eso. La tercera derrota consecutiva del Pontevedra ha sido el último clavo en el ataúd del conjunto granate y ese 4-2 cosechado en tierras gaditanas deja al equipo solo a la espera de la tierra para consumar el entierro en la Segunda RFEF. No será matemático hasta mayo, pero ni los más optimistas pueden encontrar ya un refugio diferente a esas matemáticas y las cuentas de la lechera para pensar en que algo distinto a jugar en Segunda RFEF el curso que viene.

Con cambios pero sin revoluciones

Decía Señor en la previa del partido que ofreció, como es habitual cada viernes, que no contaba con hacer revoluciones. Es cierto que no las hubo, pero sí cambios bastante significativos que a la postre pudieron resultar importantes. Dejando al margen el cambio lógico en portería de un Cacharrón que volvía de sanción y que por momentos hizo alguna intervención que permitió que el Pontevedra se mantuviese vivo por más tiempo, dos movimientos resaltaron por encima de los demás. Por un lado el ingreso al campo de Jon Bakero, primera titularidad desde que Señor entrena al Pontevedra. Su presencia en el campo solo se notó por el color llamativo de sus botas, lo único que resaltó de su escasa hora sobre el césped.

La otra sorpresa fue el regreso a la titularidad de Samu Araújo. Es lógico que, de estar bien de forma, el único lateral zurdo puro de la plantilla se adueñe del puesto. Lo llamativo de esto es la continuidad en la derecha de un Seoane que desgraciadamente sale en la foto de casi todos los goles. El damnificado de todo esto fue un Bastos que ni tan siquiera salió desde el banquillo para aportar la velocidad que le faltó a Seo.

Algo pasa con Yelko

Es evidente que hay caso Yelko Pino. Ya no es una cuestión física, porque Señor no ha dicho lo contrario y ya lo considera recuperado de la lesión. Todos los que le hemos visto jugar la temporada pasada y durante la primera vuelta de esta sabemos que tampoco es una cuestión futbolística. Entonces ¿qué pasa con Yelko? El relevo natural en el campo ante la ausencia de Borja Domínguez debería ser el excanterano del Celta y en su lugar Señor apostó por Masogo para formar doble pivote defensivo con Román. Ni con el resultado en contra se decidió desde el banquillo que Yelko era un jugador adecuado para tratar de cambiar las cosas.

Por todos es sabida la relación del antiguo director deportivo y el futbolista que fue una apuesta personal de Toni. Otero salió por la puerta de Pasarón y Yelko ¿se ha convertido en un apestado? A falta de respuestas que puedan aclarar estas y otras preguntas lo único que queda son los dardos de Señor en rueda de prensa a su centrocampista. Me consta que en privado tampoco habla de él como alguien que sea de su agrado.

¿Fútbol? ¿Qué fútbol?

Me resulta soporífero meterme a hacer un análisis en profundidad de lo que fue este partido a nivel deportivo. A estas alturas de competición y con las apreturas que tenemos ya no importa que la primera parte fuese un coñazo supino, que acabásemos encajando más goles de los que seguramente hubiésemos merecido o que el golaverage particular con el San Fernando esté también perdido. Ha sido un partido malo, punto. Probablemente el peor de los jugados fuera de casa desde el cambio de técnico y a pesar de haber anotado dos goles.

Tengo la sensación de que el fútbol o la manera de generar o crear fútbol no es algo que le preocupe demasiado ni a Juan Señor ni a las personas que han decidido traerlo al club. Por eso se apostó por un perfil más de coaching que de trabajo de campo. Hoy a todas esas luces que pudieron traer victorias se le empiezan a ver las costuras y no es el actual entrenador el responsable tampoco.

El fino hilo entre la desesperación y el compromiso

Charles puede estar mejor o peor. Puede marcar más goles o menos. Pero nadie en Pontevedra puede dudar de su compromiso. El problema aquí es que rebasar la línea entre estar muy comprometido con algo que consideras tuyo y perder los papeles no es muy difícil. Charles volvió a ser el otro Charles y a sacar a ese Mr. Hyde que lleva dentro para batallar más de la cuenta y terminar por ser sustituido, con el marcador desfavorable y sin delanteros en el banquillo, para no dejar al equipo con 10.

Desmontando mitos

La directiva y la afición del San Fernando Isleño le dieron al Pontevedra toda una lección de cómo se hacen las cosas. El conjunto andaluz disfrutó de la mejor entrada de la temporada ¡contra el Pontevedra! Más de 4.300 personas que doblan la media de asistencia a Pasarón y que son resultado de establecer lazos con el tejido empresarial de la localidad, el gran olvidado de la entidad que preside Lupe Murillo desde hace temporadas.

Los números de los de San Fernando desmontan toda la retahíla de excusas que desde la ciudad del Lérez se están dando. Nuestro rival también está teniendo un mal año con dos destituciones de entrenadores que hace que decaiga la moral de la gente. El Pontevedra ante el que se enfrentaban no era tampoco un oponente que pudiese atraer aficionados como, por ejemplo, el Castilla. Y mi excusa favorita, la presencia a menos de media hora de fútbol de Primera División, el Cádiz CF en este caso, no ha hecho que la gente se olvide de animar al San Fernando.

Una pequeña base

Hace ya semanas hablaba de la necesidad del club de empezar a moverse para ir planificando la temporada que viene contemplando el más que posible escenario de Segunda RFEF como una realidad. Lo cierto es que no creo que desde entonces se moviesen muchos hilos al respecto, aunque sí se empiezan a percibir algunos aires de cambio importantes de puertas para dentro. La hipoteca de contratos que vendrá de regalo es la gran patata caliente que el club tendrá que gestionar.

Parafraseando de nuevo al Señor del viernes pasado, aquí sí que deberíamos estar pensando en revoluciones. El nuevo Pontevedra necesita reconstruirse casi desde sus cimientos y a partir de una base muy pequeña con respecto a lo que vimos en San Fernando. Estoy hablando de Víctor Casais, AKA el «Chico de Róber». El jugador del filial tardó menos de 5 minutos en retratar al Jon Bakero que le cedió el testigo y en demostrar que, al menos, gol sí que tiene. Con Martín Diz dejando ya de ser Sub23, Víctor deberá ser el abanderado de la cantera granate en esas fichas de jóvenes que el primer equipo reserva para la gente de la casa. Espero, pese a todo, que el mal papel de sus compañeros de arriba y la lesión de Rufo no priven al bueno de Casais de lo único bonito por lo que puede pelear este curso y dejen que el chico disfrute en el campo del posible ascenso del filial a Tercera RFEF.

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