El Pontevedra CF afronta este domingo un nuevo reto en Lezama ante el Athletic Club B. Tras la derrota frente al Tenerife en Pasarón, los granates buscan volver a sumar para mantener la buena línea de inicio de temporada. En la previa, el entrenador Rubén Domínguez analizó el estado de la plantilla y las claves de un partido exigente contra un filial que todavía no conoce la derrota.
El técnico confirmó que podrá contar con todos los efectivos, recuperando a Montoro tras sanción y con Garay entrenando ya con normalidad pese a la máscara protectora. También Vidorreta y Miki, que la semana pasada estuvieron entre algodones, llegan listos para la cita. “Normalidad absoluta y a tope para el viaje a Bilbao”, explicó.
Sobre el rival, Domínguez destacó el talento de los jóvenes rojiblancos y su capacidad para incomodar al rival en su propio campo: “Algunos de sus jugadores van a llegar seguro al fútbol profesional. Es un equipo incómodo, que casi no te da tiempo a jugar. Pero estoy completamente seguro de que el Pontevedra volverá a ser competitivo”. Tampoco le preocupa el arranque fuerte que suelen mostrar en Lezama: “Hay que competir los 90 minutos más los descuentos interminables. Cuando nos toque sufrir, seremos resilientes, y cuando tengamos la oportunidad de dominar, hay que aprovechar para marcar”.
El entrenador explicó que el plan pasa por mover rápido el balón y ganar metros en campo contrario: “Si somos capaces de instalarnos en campo rival el mayor tiempo posible, seguro que les vamos a hacer daño. Ellos están haciendo las cosas muy bien, pero nosotros también y tendremos nuestras opciones”. Además, subrayó la importancia de volver a puntuar tras la derrota del pasado domingo: “Las semanas en las que puntúas siempre hay más alegría, los jugadores están contentos y nosotros dormimos mejor. Nuestro objetivo es consolidar al club en la categoría y para eso hay que llegar a 45 puntos”.
En lo individual, dejó claro que la portería seguirá en manos de Marqueta, aunque valoró el papel de Edu Sousa, “hipermetido” en el día a día y empujando desde atrás. También habló de Hervías, que atraviesa un proceso personal: “Cuando lo firmamos era para que fuese muy importante en este Pontevedra y todos queremos que lo sea”. En cualquier caso, el técnico incidió en la misma idea: el equipo está en construcción con 16 fichajes nuevos, pero hace muchas cosas bien y tiene margen de crecimiento.