Lupe Murillo explica la actuación en Pasarón: «Fue comunicada al Concello y compartida como única opción viable»

La presidenta del Pontevedra CF, Lupe Murillo, volvió a comparecer ante los medios después de un tiempo sin ofrecer una rueda de prensa de este tipo. Lo hizo en un momento especialmente agitado alrededor del club, marcado por el traslado del último partido a Baltar debido al estado del césped de Pasarón y por el cruce de declaraciones de los últimos días entre el propio Pontevedra y las administraciones públicas.

Murillo aprovechó la comparecencia para hacer balance del inicio de temporada, confirmar prácticamente el cierre de la plantilla y, sobre todo, ofrecer la versión del club sobre todo lo sucedido este verano en el Estadio Municipal de Pasarón.

La presidenta comenzó destacando que el Pontevedra afronta una nueva temporada en Primera Federación después de haber conseguido consolidarse en la categoría y alejar, al menos por el momento, la condición de “equipo ascensor” que había acompañado al club durante los últimos años.

En el apartado deportivo, confirmó que la configuración de la primera plantilla está prácticamente terminada. Luisao se convierte en la última incorporación del equipo, mientras que Papa Magueye llegará a Pontevedra en los próximos días. También dio por prácticamente cerrada la plantilla del filial.

Murillo quiso poner en valor igualmente la respuesta social del pontevedrismo. El club se acerca ya a los 4.000 abonados, una cifra que comparó con las alcanzadas durante la última etapa del Pontevedra en Segunda División, a comienzos de los años 2000.

Pasarón centra la comparecencia

La mayor parte de la rueda de prensa estuvo, sin embargo, dedicada a la situación del terreno de juego de Pasarón.

La presidenta defendió que el Pontevedra ha sido “el gran perjudicado” por la situación, al verse obligado a disputar fuera de la ciudad un encuentro que debía jugar como local. El traslado a Portonovo supuso, explicó, costes económicos adicionales, la imposibilidad de realizar taquilla y un perjuicio social para una afición acostumbrada a desplazarse caminando hasta Pasarón.

Murillo agradeció la presencia de los aficionados que acudieron a Baltar y aseguró que los jugadores percibieron especialmente su apoyo. Al mismo tiempo, afirmó comprender el enfado de los grupos que decidieron no desplazarse como protesta por lo sucedido.

En cuanto al origen del problema, la presidenta insistió en que el estado del terreno de juego no responde únicamente a cuestiones de mantenimiento. Según explicó, el club llevaba años advirtiendo de que podía existir un problema estructural y los estudios realizados este verano terminaron confirmando que el sistema de drenaje de Pasarón está colapsado.

Las catas realizadas bajo el césped habrían mostrado conducciones deformadas y zonas en las que el agua permanecía acumulada bajo la superficie. Murillo recordó que incluso el 25 de julio, después de una mañana de lluvia, el terreno de juego presentaba importantes zonas encharcadas.

«El problema estaba abajo», resumió la presidenta al explicar el resultado de los estudios realizados durante el verano.

Una actuación provisional ante la falta de tiempo

El informe técnico planteó dos alternativas: acometer una reforma completa del drenaje o realizar una actuación provisional que permitiera afrontar la temporada mientras se prepara una intervención definitiva.

Según la versión ofrecida por la presidenta, Concello y Deputación mostraron su disposición a solucionar el problema, pero los plazos administrativos hacían imposible ejecutar las actuaciones antes del comienzo de la competición.

Ante esa situación, el Pontevedra decidió asumir una solución de emergencia. Murillo aseguró que la actuación fue comunicada al Concello y que recibió su visto bueno antes de comenzar los trabajos.

La empresa contratada no pudo iniciar la intervención hasta el 8 de agosto por tener otros trabajos previamente comprometidos. A pesar de trabajar también durante fines de semana y festivos, pocos días antes del partido previsto en Pasarón recomendó al club disponer de más tiempo para facilitar la germinación del césped en las zonas más afectadas.

Ese fue, según explicó Murillo, el motivo que llevó al Pontevedra a trasladar el encuentro a Portonovo.

La presidenta recalcó en varias ocasiones que la actuación realizada este verano nunca se planteó como una solución definitiva. Su objetivo era únicamente mejorar las condiciones del campo y permitir afrontar la temporada mientras las administraciones preparan una intervención estructural.

Murillo señaló que el club ha asumido económicamente estos trabajos y que todavía está esperando la factura definitiva, aunque adelantó que el importe será menor de lo inicialmente previsto.

Una reforma integral para el próximo verano

De cara al futuro, la presidenta aseguró que existe el compromiso municipal de comenzar a trabajar en la reforma integral para que pueda acometerse una vez finalice la temporada.

El Concello habría consignado alrededor de 500.000 euros, aunque Murillo considera que la intervención probablemente necesitará una inversión superior.

En ese sentido, apuntó también a la posibilidad de colaboración de otras administraciones, como la Deputación de Pontevedra o la Xunta de Galicia.

Murillo aprovechó además la comparecencia para recordar otros asuntos pendientes en Pasarón, entre ellos la instalación de los nuevos videomarcadores y la mejora del sistema de megafonía.

«Somos usuarios, no propietarios»

La presidenta quiso, en todo caso, rebajar el enfrentamiento institucional generado durante los últimos días. Aseguró que tanto el club como Concello y Deputación llevan meses trabajando conjuntamente y defendió que el objetivo de todas las partes debe ser solucionar definitivamente un problema que Pasarón arrastra desde hace años.

También quiso marcar los límites de la responsabilidad del Pontevedra sobre la instalación. Recordó que el estadio es municipal y que el club actúa únicamente como usuario, aunque asuma su mantenimiento ordinario y los gastos derivados de su utilización.

Para explicarlo utilizó el ejemplo de una vivienda alquilada: el inquilino puede pintar una pared o cambiar una bombilla, pero no debería asumir una reforma de las tuberías o de la instalación eléctrica.

«El Pontevedra es el simple usuario de esta instalación», defendió Murillo.

La presidenta sostuvo así que las pequeñas actuaciones pueden ser asumidas por el club, pero que una reforma estructural del drenaje corresponde al propietario de la instalación.

El Pontevedra volverá a Pasarón

Tras el traslado puntual a Baltar, el Pontevedra regresará ya a Pasarón para su próximo encuentro como local. Murillo aseguró que esa era la previsión desde el momento en que se decidió abandonar temporalmente el estadio y que el objetivo siempre fue ganar unos días adicionales para favorecer la recuperación del terreno de juego.

La comparecencia sirvió así para que Lupe Murillo recuperase presencia pública en un momento especialmente delicado alrededor del estadio y para que el club fijase oficialmente su posición después de varios días de polémica: la actuación realizada este verano fue una medida de emergencia, el problema de Pasarón es estructural y el Pontevedra espera ahora que las administraciones acometan una reforma definitiva.

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