La Primera RFEF ajusta su sistema de videoarbitraje para hacerlo más ágil y eficiente. A partir de la próxima jornada, los árbitros ya no tendrán que acudir al monitor para revisar cada gol, según ha adelantado el periodista Isaac Fouto.
A partir de ahora, será el cuarto árbitro quien se encargue de realizar esa revisión de oficio, siempre que la jugada sea clara. Solo en caso de duda o posible cambio de decisión, el colegiado principal intervendrá y se acercará al monitor.
Un cambio en busca de ritmo
El Football Video Support (FVS) —el sistema de asistencia por vídeo que esta temporada se ha implantado en la Primera RFEF— se ha utilizado hasta ahora con un protocolo muy similar al del VAR: tras cada gol, el árbitro principal debía acercarse al monitor situado en la banda para revisar la acción, lo que a menudo provocaba pausas prolongadas y pérdida de ritmo en los partidos.
Con la modificación anunciada, se pretende reducir los tiempos de espera y agilizar la reanudación del juego, manteniendo la revisión técnica de las jugadas pero evitando desplazamientos innecesarios.
Así funcionará el nuevo protocolo
- El cuarto árbitro revisará automáticamente todas las jugadas de gol.
- Si la acción es clara y sin indicios de irregularidad, el partido continuará sin que el árbitro principal tenga que intervenir.
- Solo en caso de duda razonable o posible cambio de decisión, el árbitro principal acudirá al monitor para revisar la jugada personalmente.
Este ajuste busca una mayor eficiencia en la aplicación del FVS, un sistema que sigue evolucionando para adaptarse al fútbol semiprofesional y ofrecer más garantías sin ralentizar el juego.
Desde su implantación a comienzos de temporada, el FVS ha sido bien recibido por los clubes, aunque algunos entrenadores y jugadores habían mostrado su preocupación por las interrupciones derivadas de las revisiones.
Con esta medida, la Federación pretende que el sistema sea más dinámico y natural para los protagonistas sobre el césped.