El entrenador del Pontevedra CF, Rubén Domínguez, compareció en rueda de prensa tras la victoria de los granates ante el CP Cacereño (1-0) en Pasarón, la primera como locales esta temporada, gracias al gol de penalti de Yelko Pino. El técnico valoró un triunfo peleado ante un rival «que estaba en puestos de playoff, que estaba haciendo las cosas muy bien».
«Yo creo que hemos controlado muy bien el partido, empezamos muy bien. En los primeros 12 o 13 minutos hicimos cinco ocasiones de gol. Hemos dejado la portería a cero, hemos sabido sufrir y hemos tenido contras para matarlos», resumió Domínguez, que admitió que «el resultado justo era igual con un golito más, pero muy contento».
Sobre el ambiente de Pasarón en el tramo final, el técnico dijo: «Esos últimos 20 minutos que pasaron es quizá la primera vez que se enganchó con el equipo esta temporada y los necesitamos, porque los últimos 20 minutos estaba más cerca el 2-0 que el empate, porque teníamos un jugador número 12 con nosotros». Y pidió confianza para la plantilla: «Necesitamos que le den tiempo a los chicos, necesitamos que confíen en ellos, que están trabajando. Yo los veo entrenar por la semana y están trabajando muy bien». Y añadió: «Que confíen en nosotros, porque vamos a hacer las cosas bien».
«Es una liga de detalles, una liga de altibajos, una liga de ser muy fuertes mentalmente», analizó. «Es muy difícil jugar en este campo, muy difícil jugar con cinco semanas sin ganar. Tenemos que ser conscientes de que esto va a ser un continuo: ser lo más fuertes posibles mentalmente, intentar puntuar todas las semanas y, las que podamos ganar, disfrutarlo mucho y crecer cada semana como equipo».
Domínguez destacó también la segunda portería a cero de la temporada: «Hoy defendimos muy bien el bloque bajo, defendimos por momentos bien el bloque alto, que lo podemos ajustar un poquito más, y el balón parado estuvo espectacularmente defendido». Además, cree que la victoria «va a ayudar a soltarse» al equipo: «Yo los veo entrenar y es un equipo que me encanta».
Una de las novedades del once fue Papa Gaye, que estrenó la titularidad como granate. «Es un chico especial. Lleva sin jugar un partido de titular desde abril, porque acabó su liga antes allí, y luego estuvo el trámite normal de cuando un jugador tiene que venir de fuera a España. Ha salido titular en un ambiente difícil, con cinco semanas sin ganar, y los primeros minutos hizo dos tiros a portería», explicó. «Es un jugador que nos va a dar verticalidad, nos va a dar gol y nos va a dar desequilibrio. Tiene que mejorar muchos conceptos a nivel defensivo, es obvio, pero es un jugador que tiene algo especial».
Sobre la sustitución de Alberto Gil en el descuento, tras la dura entrada de Iván Martínez que le costó al extremeño la expulsión: «Fue una entrada muy dura. Ellos se quedaban con nueve, quedaban dos minutos de partido y no queríamos arriesgar». En su lugar entró Marcos Bravo: «Le dio tiempo a hacer una fantástica acción de gol y me alegro mucho por él, porque también estaba trabajando muy bien y llevaba tiempo sin entrar. De esto se trata, de estar preparado», valoró, extendiendo el elogio a todo el banquillo: «Argos salió muy bien, igual que Alberto, igual que Elejalde. Todos los que salieron del banquillo nos dieron un puntito más. La gente que no entra también está apretando la puerta. Necesitamos de todos».
El Cacereño acabó el partido con nueve jugadores tras las expulsiones por doble amarilla de Artola e Iván Martínez en el tiempo añadido. «No fue un partido para nada violento. Esas dos entradas, el árbitro consideró que eran de doble amarilla y ya está. El Cacereño fue un digno rival, que hizo y está haciendo las cosas muy bien. Fueron dos entradas sin más, fruto del fútbol», zanjó el técnico, que recordó que los extremeños no están en puestos de playoff por casualidad.
La victoria, la primera en Pasarón esta temporada tras cinco jornadas sin ganar, permite al Pontevedra CF tomar aire antes de su próximo compromiso: el sábado 24 de octubre, a las 21:00 horas, en su visita a la Cultural Leonesa.