El entrenador del Pontevedra CF defendió el crecimiento de su equipo antes de recibir a la AD Mérida y aseguró que la confianza de la plantilla permanece intacta. Los granates buscarán este domingo su primera victoria de la temporada en Pasarón.
El Pontevedra CF afronta el primero de sus dos partidos consecutivos en Pasarón con la necesidad de reencontrarse con la victoria. Después de sumar un punto en las tres últimas jornadas, Rubén Domínguez reconoce la importancia de ganar, pero insiste en que el rendimiento del equipo ofrece más motivos para confiar que para encender las alarmas.
«Esto va de ganar, de sumar puntos y de coger confianza. Lastimosamente, en este deporte la confianza se consigue ganando», admitió el técnico en la rueda de prensa previa al encuentro frente a la AD Mérida.
Domínguez considera que el Pontevedra está haciendo muchas cosas bien, aunque hasta ahora no ha logrado inclinar a su favor los partidos más igualados. «El equipo está progresando adecuadamente. Nos hemos enfrentado a grandes rivales y esos pequeños detalles no han caído de nuestro lado, o no hemos provocado lo suficiente para que lo hicieran», explicó.
El entrenador se mostró «muy contento» con el trabajo de sus jugadores y convencido de que un resultado positivo puede acelerar el crecimiento del conjunto granate: «El equipo está trabajando muy bien y estoy encantado con la plantilla que tengo. Hay que ganar pronto para que la confianza que da el resultado nos haga crecer».
Bajas para el Mérida
Rubén Domínguez confirmó en la rueda de prensa oficial que Alberto Gil no estará disponible por sanción y que Tiago continúa recuperándose de su lesión. El técnico aseguró que el resto de la plantilla está disponible y explicó que el regreso de Tiago no será inmediato, aunque sigue dando pasos en su recuperación.
«La confianza está intacta»
La derrota sufrida en A Malata no ha debilitado, según Domínguez, la confianza del vestuario. El técnico puso como ejemplo la reacción ofrecida por el Pontevedra después de quedarse en inferioridad frente al Racing de Ferrol.
«La confianza está intacta. Hasta el gol del minuto 90 teníamos al Racing en una situación crítica. Estábamos amenazando, sentíamos que podíamos empatar y demostramos que somos un equipo con alma y personalidad, que lo intenta hasta el final», afirmó.
Domínguez evitó recrearse en las acciones que podrían haber cambiado los últimos resultados. Recordó la ocasión de Ilías para cerrar el partido en Logroño, el inicio de la segunda parte ante la Ponferradina o el córner no señalado en Ferrol, pero calificó esos escenarios como «fútbol de ciencia ficción».
«Tenemos que quedarnos con el proceso, con saber si estamos haciendo las cosas bien y con mejorar lo que hacemos. Es lo único que podemos controlar», señaló antes de añadir que la plantilla «es una gozada de entrenar».
Pasarón como asignatura pendiente
El Pontevedra ha sumado cuatro puntos de nueve como local, aunque uno de esos encuentros se disputó en Baltar. El objetivo ahora es conseguir la primera victoria de la temporada en Pasarón y reforzar la conexión con una afición que todavía no ha visto ganar a su equipo en el estadio.
«Queremos hacer de Pasarón un fortín. Nuestra gente nos ve cada quince días y queremos que se enganche porque le damos motivos, porque la hacemos disfrutar y porque ganamos partidos», explicó Domínguez.
El entrenador no quiso mirar todavía hacia el segundo encuentro consecutivo como local, que enfrentará al Pontevedra con el Cacereño. Toda la atención está puesta en el Mérida y en la posibilidad de cerrar la jornada con once puntos.
«Queremos darle ya a nuestra gente la alegría de ganar en casa. No pensamos en la semana siguiente. Lo importante es acabar esta jornada con once puntos», afirmó.
Un equipo todavía en construcción
Domínguez volvió a pedir tiempo para una plantilla con numerosos jugadores nuevos y algunos futbolistas que todavía se están adaptando al idioma, a la categoría y a las exigencias de la competición.
El técnico también rechazó las comparaciones constantes con el equipo de la pasada temporada. Recordó que aquel grupo atravesó momentos complicados durante las primeras quince jornadas y que esas dificultades terminaron ayudándolo a crecer.
«El año pasado no fue un camino de rosas. El equipo se construyó porque hubo situaciones malas que nos obligaron a salir adelante. Este equipo también se está construyendo y no creo que la situación sea tan mala como puede percibirse», defendió.
Para Domínguez, el Pontevedra cuenta con una base importante de jugadores con continuidad y esa estabilidad puede ser una de las vías para acercarse en el futuro al fútbol profesional. Sin embargo, recordó que el proyecto a medio plazo debe convivir con la exigencia inmediata de obtener resultados.
«Aquí hay que ganar ya, eso es así, pero tenemos muchos jugadores que van a seguir y sobre los que podemos construir. El equipo está creciendo y solo necesita ganar un partido para soltarse», resumió.
El entrenador pidió a la afición que respalde a la plantilla también durante los momentos de dificultad: «La fortaleza del año pasado fue que la gente creía en nosotros y tiraba del equipo cuando las cosas iban mal. Que crean en nosotros y tiren de nosotros, porque no les vamos a fallar».
Un Mérida físico y reforzado por su último triunfo
La AD Mérida llegará a Pasarón después de conseguir su último triunfo frente al Cacereño. Aunque todavía no ha puntuado fuera de casa, Domínguez advirtió del potencial de una plantilla construida para competir en la zona alta.
«Es un gran rival. Tienen futbolistas por los que han pagado traspasos y eso ya habla de su potencial», señaló.
El técnico espera un adversario fuerte en el plano físico, con jugadores de altura y capacidad para imprimir un ritmo elevado al encuentro. La intención del Pontevedra será imponer su fútbol desde el inicio y prolongar durante todo el partido sus mejores momentos de las últimas jornadas.
«Tenemos que respetarlos, pero sin miedo. Vamos a ir a por ellos. Intentaremos imponer nuestro juego, hacerlos pequeños y aprovechar que jugamos en casa y con nuestra gente», afirmó.
Domínguez tomó como referencia la primera parte frente a la Ponferradina y los últimos 25 minutos disputados en Ferrol: «El otro día fuimos capaces de hacerlo durante 65 minutos. Ahora debemos intentar hacerlo durante los 90».
Mejorar en las dos áreas
El Pontevedra solo ha dejado una vez su portería a cero en las seis primeras jornadas, un dato que el entrenador quiere mejorar sin convertirlo en una preocupación excesiva. Domínguez considera que el equipo ha concedido pocas ocasiones en varios partidos, pero algunos detalles terminaron penalizándolo.
«Tenemos que dejar la portería a cero porque eso nos acercará a ganar. También debemos generar más ocasiones y mejorar continuamente en el balón parado, en la fase defensiva y en la ofensiva», explicó.
El técnico recordó que los rivales también tienen calidad y que no todos los goles encajados se deben a errores propios. En cualquier caso, reclamó máxima atención para conseguir que los pequeños detalles comiencen a caer del lado granate.
«Tenemos que estar fuertes mentalmente y ser conscientes de lo que es esta liga. Todo el mundo puede ganar a todo el mundo», concluyó.