¿Y ahora qué?

Se acabó. Aunque las botas de Eneko Eizmendi quisieron quisieron hacernos soñar desde territorios murcianos en el minuto 51, la cruda realidad de lo que es el fútbol hoy en día hizo que la gesta no pudiese realizarse. Sí, Pontevedra nunca se rinde y lo ha demostrado durante toda esta temporada, llevando siempre la cabeza bien alta ante grandes equipos y haciéndonos disfrutar con un juego a base de intensidad y corazón.

El sueño estaba ahí pero aunque la afición nos cegara, la voz de la cordura nos decía, en algunos de manera más baja que en otros, que en algo tan difícil como un play off, iba a hacer falta mucho más que querer hacerlo bien. Y ahí vino el Murcia para echarnos un jarro de agua fría y demostrar una vez más porque muchos estamos en contra del fútbol moderno.

Pero la derrota ya fue y no dolió tanto. No lo hizo porque nos fuimos con la cabeza bien alta y demostrando que el nombre de Pontevedra Club de Fútbol y el granate aún significan algo en los campos de fútbol. Y eso tiene que seguir, por eso en el estreno de esta humilde columna de gran corazón granate nos queremos preguntar ¿y ahora qué?

Ahora… no sabemos qué ocurrirá. Exactamente igual que en los últimos diez años. Entendemos que, debido a la actual situación del club, atrás queda la estrategia de aquellas renovaciones completas que hacían Mirón y compañía a base de vacas gordas que nunca existieron, pero no entendemos por qué la directiva actual tiene la obsesión de sólo firmar a jugadores año a año y negociar sólo a final de temporada. Es una estrategia que se puede entender viendo algunos rendimientos de los últimos años (no queremos señalar a ningún jugador con grandes peinados y apellidos que decían que eran muy hermosos) pero nos asaltan las dudas en el tema de esperar hasta final de temporada, sobre todo con ciertos jugadores.

En la actual plantilla tan sólo tiene contrato en vigor Kevin Presa y eso, se mire por donde se mire, es un error. No puede ser que jugadores que han tenido un gran rendimiento este año acaben contrato sin más. Cierto es que esta semana se han comenzado las negociaciones con muchos de ellos, pero también lo es que alguno se irá sin dejar un euro en las arcas del club. Claro ejemplo es el de Miguel Loureiro, que después de ser titular toda la temporada le han salido muchas novias que le ofrecían mucho más que el mísero contrato de juvenil con el que lleva jugando toda la temporada. ¿No podía ser el Pontevedra una de esas novias? ¿Tanto costaba valorar su rendimiento en el mes de marzo?

Esperemos que gracias al gran grupo que se ha hecho este año, muchos digan que sí en esta semana de negociaciones. Y esperamos también que la directiva ofrezca renovaciones acorde al rendimiento que se ha tenido esta temporada. Por ahora, no se nos han dado demasiados motivos para dudar, pero como somos muy poco confiados, esperaremos a ver qué ocurre con cada jugador de esta plantilla que nos ha hecho devolver la ilusión. Y aquí estaremos nosotros para comentarlo, en PontevedraCF.NET.

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